Si aún no has visto Interestelar y no te gustan los SPOILERS, no leas lo siguiente.
Interestelar es una excelente película de Cristopher Nolan en la que juega con el tiempo, la ciencia y el amor. Hay una secuencia específica en esta película que muestra el último intento y la última esperanza para salvar la existencia de la humanidad. Es en donde el protagonista, Cooper, tiene que tomar la decisión de adentrarse en Gargantua, el hoyo negro cerca de los planetas posiblemente habitables para la humanidad que se encuentran en otra galaxia del universo. Es una decisión en la que él decide entregar su vida para que la Dra. Brand pueda llegar al único planeta habitable, que transmitía datos honestos de parte del novio de Brand. En esta secuencia se define toda la película.
Cooper había cometido un error, decidió seguir la razón y viajar a un planeta que transmitía datos casi perfectos para que la humanidad pudiera vivir. Sin embargo, estos datos eran falsos pues habían sido alterados por un astronauta lleno de miedo a morir abandonado y sólo. La Dra. Brand había pedido ir al planeta que transmitía los datos de su novio, pero ese planeta estaba muy lejos y lo único que daba certeza a la decisión de Brand era la seguridad del amor que ella le tenía a su novio y él a ella. Al final, y después de su error, Cooper decide sacrificarse para que Brand llegue al planeta de su novio (la última esperanza) para que continúe la vida de la humanidad.
En medio de la discusión por tomar la decisión correcta de escoger un planeta, la Dra. Brand dice una de mis citas favoritas de película.
Soy atraída a otro lado del universo a alguien que no he visto en una década, que sé que probablemente está muerto. El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y el espacio. Tal vez deberíamos confiar en eso, incluso si no podemos entenderlo.
Dra. Brand (Interestelar)
Al adentrarse en Gargantua, Cooper pierde comunicación con Brand. Se adentra en oscuridad y turbulencia. Atraviesa pantallas de luz que lo obligan a abandonar la nave y así llega a una dimensión totalmente nueva para él. Es una dimensión en la que el tiempo se muestra como una dimensión fisica. Pero el único lugar presente es la habitación de la hija de Cooper; la habitación que los conecta, que los une desde que ella era una niña.
Aquí es donde viene lo complicado, pero también lo más bueno. La hija de Cooper, había percibido la presencia de alguien en su habitación cuando ella era niña y antes de que su padre hiciera el viaje al espacio. Le llamaba su fantasma. En el espacio, dentro de Gargantua, en la dimensión física del tiempo, Cooper se da cuenta que ese fantasma es él comunicándose con ella a través de la gravedad y traspasando la dimensión del tiempo. Cooper no está muerto, está vivo, sólo que está adentrado en la multidimensionalidad del espacio. Se podría decir que está en la eternidad. Esa dimensión eterna física del tiempo (un teseracto), está transmitiendo los datos de sabiduría desconocida para que la humanidad se salve. Cooper usa a un robot llamado TARS para traducirlos a código morse y mandarlos a su hija en la tierra a la única cosa que conecta el amor de Cooper y su hija: un reloj que él le regaló antes de irse. En las manecillas del reloj, plasma el mensaje.
TARS siendo un robot super inteligente, le pregunta a Cooper por la razón que le asegura que lo que está haciendo va a funciomar. Cooper le responde que es el amor. Al fin entendió, aunque está en otro tiempo, en otro espacio, en otra dimensión, en la infinidad, el amor entre él y su hija traspasa todo. Cooper desde lo eterno (donde el tiempo ya no existe) transmite a su hija sabiduría fuera de este mundo, y lo único que le asegura que ella lo va a recibir y conocer es el amor. En esta escena el tiempo se vuelve irrelevante, después de que en toda la película había sido relevante. Porque ya no se está en el pasado, el presente o el futuro solamente, sino en la multidimensionalidad del tiempo y el espacio siendo traspasadas por el amor y la gravedad (una fuerza de atracción).
Cooper le explica a TARS, la razón por la que tuvieron que ir más lejos que cualquier otro ser humano solo para llegar a este lugar. Cooper le dice al robot que nosotros somos el puente entre los seres que crearon esa dimensión en la infinidad y la tierra. Cooper explica que esos seres somos nosotros (la humanidad) en el futuro, ya no somos tridimensionales, sino de cinco dimensiones y no estamos atados a nada. Esa explicación me hace volar en mi imaginación.
De las varias veces que he visto esa secuencia, veo que la única forma para poder salvar a la humanidad fue el ir a una dimensión fuera de este mundo, a un lugar creado por seres que no están atados a nada (los imagino como si fueran espíritus), pero que el amor y una fuerza de atracción fueron/son las únicas cosas que unen toda la eternidad que es la multidimensionalidad del universo. El amor fue lo que los llevó ahí. Únicamente ahí es que conocieron una sabiduría fuera de este mundo y lograron salvar a la humanidad. En pocas palabras, entre lo invisible y lo visible, el amor fue la conexión y la gravedad (una fuerza de atracción) fue el «cable de transmisión» de una sabiduría desconocida que salvó a la humanidad.
En mi opinión es alucinante tan solo pensar en aquello que de alguna forma plantea la película. Mi imaginación vuela en la grandeza del universo y en su infinidad. Me plantea las preguntas: ¿Verdaderamente el amor y la gravedad son las únicas cosas que podemos percibir más allá del espacio y el tiempo? ¿Verdaderamente son las únicas cosas que unen todo?
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Recomiendo este libro: The Science of Interstellar, para aprender sobre la ciencia utilizada en la película.
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Artem et Veritas Films